Se trata de teatros vacíos. Se trata de sus foyer y de sus fachadas con puertas cerradas. De los entreactos, de momentos fuera del espectáculo, momentos de espera.

Quizás no se haya iniciado la representación, tal vez haya concluido o simplemente se trate de entreactos

Teatros deshabitados de la función que le es propia. Latiendo en compás de espera, sin publico, invadidos por su mismidad. Teatros impávidos existiendo por si mismos fuera del acontecer del escenario. Abrazando el vacío con sus palcos en herradura, haciendo de la ausencia el propio espectáculo

Vacuidad emocionante manteniendo la latencia de lo que vendrá, haciendo que esa espera “forme parte de la alegría” como decía Luis Rosales pues cada lugar tiene “su rito de espera y su profecía”.

Obra gráfica digital impresa en aluminio dibond. Edición de 5 ejemplares numerados y 2 p.a. Medidas 60 x 80 cms,

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